|
|

|
Cuando la Iglesia católica, de vez en cuando, juzga necesario recordar lo esencial de la fe, no faltan, como decía el Beato Juan XXIII, agoreros de desventuras que proclaman el final del ecumenismo, del diálogo y de la búsqueda de la indispensable unidad; pero los hechos, mucho más tozudos que las insidias, se encargan, una y otra vez, de desmentir a los agoreros. Ahora, acaba de repetirse lo dicho en el interesantísimo Encuentro interreligioso de Barcelona, al que pertenece la foto que ilustra esta página: en ella aparece la presidencia; de izquierda a derecha, Israel Meir Lau, Rabino Jefe de Israel, Juan Clos, Alcalde de Barcelona, Josep Piqué, Ministro de Asuntos Exteriores de España, el cardenal Carles, arzobispo de Barcelona, Jordi Pujol, Presidente de la Generalidad de Cataluña, y el cardenal Etchegaray, Presidente emérito del Consejo Pontificio Justicia y Paz y de Cor Unum. Convocados por la prestigiosa, conciliadora y mediadora Comunidad de San Egidio, cardenales católicos, imanes, rabinos, patriarcas ortodoxos, teólogos budistas, políticos e intelectuales de primera fila, de todo el mundo, han convertido a Barcelona durante tres días en capital del diálogo para la paz. La Comunidad de San Egidio sueña con un encuentro ecuménico en Tierra Santa. No ha faltado alguna salida de tono, como la del ministro Piqué, pidiendo a la Iglesia que no calle ante el terrorismo, como si alguna vez la Iglesia hubiera callado. El cardenal Carles, arzobispo de Barcelona, ha pedido no caer en el espíritu de Babel, ni en el espíritu de poder, sino vivir el espíritu de la humildad. |