RetrocesoA&ONº 273/20-IX-2001SumarioUsted tiene la palabraContinuar
CARTAS

PROFESORES DE RELIGIÓN


La mal llamada asignatura de Religión debería servir para que los hijos de los católicos hagan de éstos unos buenos católicos y no unos esquizofrénicos religiosos. Hoy, hipócritamente, se lucha contra las ideas que no nos gustan tratando de cambiarlas por otras, que, con el mismo nombre, sean otra cosa. Es decir, destruirlas desde dentro: «No derribemos las iglesias, cambiemos su ideología y disfracémosla». Es igual que esa bomba de neutrones, o de lo que sea, que mata a los hombres pero deja las ciudades intactas.

No puede impartir una clase de Religión católica un profesor que no vive según manda la Iglesia.

Santiago González Martín
Sevilla

En este sentido, hemos recibido cartas de: Marta José Martínez Blanco. Sevilla; Carmen Espino Rivero. Las Palmas; Miguel Soto Pardo. Madrid; Rafael Campoamor. Elche; Pablo Galindo Sanz. Madrid; José Manuel Gordillo. Lugo; Nuria García-Colavidas. Madrid; y María Eugenia Gómez. Madrid.

MANOS UNIDAS


Ante las informaciones aparecidas en varios medios de comunicación sobre la intención de la Junta de Extremadura de retirar una subvención a Manos Unidas por invertir en Bolsa, queremos insistir de nuevo en que nunca hemos realizado ninguna inversión en Bolsa. Manos Unidas nunca invierte en renta variable, por lo que no son ciertas las noticias que vinculan a Manos Unidas con las especulaciones en Bolsa.

A este respecto, la presidenta, Ana Álvarez de Lara, ha remitido una carta a todos los socios, donde informa de que los fondos que obtiene Manos Unidas en sus campañas se destinan a los fines de la organización en la medida en que van siendo requeridos. Los fondos que se invierten desde que se recaudan hasta que se utilizan se invierten siempre en valores de renta fija.

Manos Unidas ha emprendido acciones legales para la recuperación de su inversión desde el mismo momento en que tuvo conocimiento, por la prensa, de que la agencia de valores Gescartera había sido intervenida. Asimismo, la dirección de Manos Unidas hace constar la posibilidad de emprender acciones legales contra todo aquel que ponga en duda la transparencia en la gestión de la organización.

Manos Unidas
Departamento de Comunicación
Madrid

LA LEVADURA DE LOS FARISEOS


Tres obispos han juzgado que no debían renovar el contrato a tres profesoras de Religión. ¡Oh, nefando delito! Toda la prensa de derechas y de izquierdas está escandalizada. Páginas enteras, editoriales, tertulias radiofónicas, 1.200 teólogos y teólogas lo han denunciado (nunca sospeché que hubiera tantos teólogos y teólogas): se exige una rectificación inmediata. Llueve sobre mojado. Porque la Iglesia no cesa en sus graves equivocaciones. Vamos, ¡que no firmar el pacto antiterrorista! Y no digamos: que un obispo pusiese el dinero de su diócesis en Gescartera, ¿dónde vamos a parar?

¿No creéis que hay mucho fariseísmo -y algunas manos ocultas-? Caifás rasgó su túnica de hipócrita cuando oyó a Cristo afirmar que era el Mesías. Fariseos: ya que sois los paladines de la justicia, ¿cómo no protestáis cuando una empresa de automóviles, para que no disminuya el máximo beneficio de los poderosos, deja en la calle a cuatro mil obreros? ¿Cómo calláis cuando el Estado legaliza la píldora RU-486, y la del día siguiente, con las que miles de madres asesinan a sus hijos? ¡Ah, es un Estado de Derecho! ¡Y democrático, sacratísima palabra! Os lanzáis contra La Iglesia con el mínimo pretexto porque os duele que siga siendo luz de las gentes. Querríais que aprobase el adulterio, la poligamia y la píldora del día siguiente. Os inquieta que anuncie y denuncie que eso es inmoral por Ley natural, es decir, para toda persona que quiera vivir como persona. Os molesta que haya un Papa y unos obispos que no se doblegan ante los poderes de este mundo. Os duele en el alma que ellos y muchos católicos estemos convencidos de que la Iglesia católica conserva y transmite íntegro el mensaje de Jesucristo. ¡Con lo posmoderno que sería que, en estos tiempos, ella relativizara sus verdades!

Rodrigo Almenar
Madrid

¡CONFESIÓN!


Entre toda la información vista y oída sobre el atentado terrorista contra los Estados Unidos de América del día 11 me impresionó el hecho de que, al ir a entrar a la torre primera, casi a punto de hundirse, los bomberos, sabiendo el riesgo que corrían, pidieron confesarse algunos de ellos. Cerca del sitio citado había una residencia de sacerdotes españoles, de SanVicente de Paúl, y puede ser que algunos de ellos intervinieran en el sacramento.

Esta noticia, que ya no volví a oír, me trae a la memoria lo ocurrido el día 30 de septiembre de 1969, con motivo del incendio en la refinería Escombreras en Cartagena, donde se concentró gran número de asistencia de Murcia y provincias limítrofes. En pleno fragor del incendio, distribuidas las ambulancias, material y personal en lugares designados, desalojada la población y en medio de la noche, por una de las manzanas vacías, sin luces en las ventanas de las casas pequeñas de los obreros, había un sacerdote, con sotana, en compañía de un hombre con bata blanca. Éste era unATS que había venido conmigo, llamado Juan R. M. Luego me dijo que se estaba confesando.

Luis Trinchan Martin
Alicante