RetrocesoA&ONº 273/2013-IX-2001SumarioDesde la feContinuar
Libros

LA CREACIÓN, A EXAMEN


Título: Hombre y mundo a la luz del Creador
Autor: L. Mª Armendáriz
Editorial: Cristiandad

Pocas lecturas de contenido teológico pueden ser más pertinentes, en las semanas que corren, que las referidas a la denominada teología de la creación, que nos habla de Dios como creador, del hombre y del mundo como creaturas. El antropocentrismo moderno suplantó la preocupación de sustancia, como categoría clave del pensamiento, por la de sujeto. La contribución del lenguaje, en cpategorías personalistas, dejó a la intemperie los fundamentales conceptos de la autonomía teológica de la naturaleza. El predominio de las concepciones cientificistas hizo que muchas de las reflexiones teológicas sobre la creación se refugiaran en el hombre, olvidando el horizonte de comprensión de la realidad completa. Estos hechos, y otros, han originado lo que el autor de este texto denomina la estrechez antropocéntrica de los tratados sobre teología de la creación. Además, debemos tener en cuenta, y aquí recurrimos a la cita textual de la introducción de este libro, dos aspectos de la situación actual de la Iglesia, en su relación con el mundo y la cultura contemporánea: «Es necesario, por otra parte, que la teología de la creación contenga uan pretensión de verdad y validez universales. De lo contrario, no pasará de ser un ejercicio de lógica doméstica sólo útil a creyentes y en cuanto tales. En tiempos en los que extra muros del cristianismo la secularización convive con los fundamentalismos y con el rebrote de religiosidad, y en los que en el ámbito eclesial seducen el pastoralismo inmediato y el pentecostalismo entusiasta, resulta especialmente urgente una teología de la creación que aborde las bases de la realidad, es decir, de todo aquello que el creyente comparte con otros, y no rehúya el logos, la apuesta por la verdad. De lo contrario la fe verá reducida su contribución al diálogo tanto con la cultura como con las religiones. Éste quedaría muy mermado si la teología cediese a los extendidos prejuicios de que, en el fondo, todas las religiones son iguales y de que la religión es un asunto privado que no tiene por qué entrar en el debate sobre la estructura y metas de lo real».

J. F. S.

LA RESURRECCIÓN NO ES DOCTRINA, ES UN HECHO


Título: Milagros y resurrección de Jesús según San Marcos
Autores: Mariano Herranz Marco y José Miguel García Pérez
Editorial: Ediciones Encuentro-Fundación San Justino

De nuevo la llamada Escuela de Madrid, que trabaja al servicio de una más plena comprensión de los escritos del Nuevo Testamento, cuyo texto griego está lleno de extrañezas que se aclaran buscando luz en su más que probable lengua semítica original, pone a disposición de los lectores este nuevo libro, el octavo de su colección Studia Semitica Novi Testamenti, que se acerca a pasajes evangélicos tan decisivos, que si los hechos en ellos narrados no fueran más que doctrinas, «vana sería nuestra fe», como afirma san Pablo, precisamente al tratar en su primera Carta a los Corintios del hecho de la resurrección de Cristo, garantía de la nuestra. Los autores de esta nueva publicación recuerdan que son famosos los relatos de milagros y la historia del hallazgo del sepulcro vacío en el evangelio de San Marcos, precisamente, por las numerosas cosas extrañas que dice el texto griego. «En algunas ocasiones -escriben-, los traductores modernos han hecho lo que podían para suavizar lo anómalo y estridente del griego; pero evidentemente -añaden- sin resultado». Bien merece la pena acercarse a estas páginas, que ciertamente requieren alguna paciencia y atención, pero su interés y atractivo están fuera de duda. La comprobación de la dependencia del texto griego de estos relatos de San Marcos de un texto semítico anterior, que ha servido para entenderlos adecuadamente, sin estridencias, pone en evidencia algo más importante aún: constituyen un testimonio de primer orden a favor de la antigüedad y, por ello, del valor histórico de los evangelios, y justamente en el hecho más decisivo de la fe católica: la resurrección de Cristo, garantía máxima de la verdad de su pretensión divina.

A. S.