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UNA RENOVADA PERSPECTIVA Título: La religión judía. Historia y teología En una reciente encuesta que se hizo en Italia entre sacerdotes, religiosos y seglares, a la pregunta ¿Qué sabemos de la religión hebrea? casi el 40% de los encuestados respondieron, única y exclusivamente, aludiendo al Antiguo Testamento, "lo contenido en la Biblia, lo que está escrito en el Antiguo Testamento, lo que se aprende en la Escritura Sagrada..." Tenemos que agradecer a la nueva política editorial de la BAC, a la novísima para ser más exactos, que nos introduzca, una vez más, en el mundo de las grandes religiones con esta nueva colección, en forma de serie monográfica, Semina Verbi. Y, como no podía ser menos, el primer volumen está dedicado a la religión judía. Cuando se desgranan las páginas de este voluminoso tratado de historia y teología del judaísmo, el lector tiene la sensación de encontrarse con las raíces de una historia familiar, de una teología que ha configurado, y configura, la estructura de nuestra comprensión del hecho cristiano, en la medida en que, parafraseando al clásico patrístico, lo viejo, en lo nuevo se encuentra; y lo nuevo, en lo viejo se anticipa y lo supera. El autor utiliza los suficientes criterios pedagógicos para que el lector no se pierda en el cúmulo de informaciones que se ofrecen en el texto. Un valor significativo es la capacidad de síntesis, que se completa con la mínima erudición justificable para poder profundizar, posteriormente, en algunos apartados para los que una atenta lectura lleve al lector a una información más especializada. Tampoco debemos olvidar que esta obra se centra en la religión judía tal como la concibe el rabinismo. Como afirma Samuel Cohen, "sólo la visión histórica de su desarrrollo en totalidad, es decir, el reconocimiento de sus elementos básicos como aparecieron en las condiciones cambiantes de la Historia, hace justicia a su verdadero carácter". La Conferencia de los Rabinos Americanos definió el judaísmo como "la experiencia religiosa del pueblo judío". Una experiencia abordada por un autor cristiano, siempre ofrece una renovada perspectiva. |
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EL IMPERIO SE AGOTA, LA FE SE EXPANDE Título:El Bajo Imperio romano (284-430 d. de C.) El siglo IV fue un período determinante no sólo para la historia del denominado Imperio romano, sino para el diálogo que el mundo de Roma establecía, en un período de decadencia, con la fe cristiana. El Imperio que hereda Diocleciano, el año 284, necesitaba una dirección, una conciencia de la necesaria superación de una crisis. Su sucesor, Constantino, asumió la diversidad y la divergencia. En muchas de las revisiones de la teología política del siglo XX, se ha utilizado una concepción de la asimilación del cristianismo por parte de Constantino, que ha dado pie a la generalización del concepto del constantinismo. Sólo un análisis histórico en profundidad puede ofrecernos una imagen cierta de lo que supuso este trascendente paso en la historia de Occidente. En este sentido, las figuras de Juliano el Apóstata y, sobre todo, de san Agustín se enmarcan en este proceso de relación entre un imperio que se agota y una nueva fe que se expande, generando una nueva forma de relacionarse entre los hombres, una nueva cultura. El libro de Las Confesiones, y La ciudad de Dios son dos textos de referencia ineludible a la hora de leer, en plena perspectiva, los capítulos finales de este interesante estudio de Averil Cameron , catedrática de Estudios Antiguos y Bizantinos en el King´s College, y una de las máximas especialistas en el mundo mediterráneo de la denominada Antigüedad tardía. José Francisco Serrano |
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