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¿Adónde va
la educación?
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Este título está tomado de un libro del gran educador y psicólogo Piaget, a raíz del artículo 26 de la Declaración de Derechos Humanos de 1948, tras la segunda guerra mundial. ¿Tan revolucionario era el impacto de aquella Declaración? Ahora que se conmemoran los 50 años de aquel texto (que ha pasado a ser legislación interior por aplicación del artículo 10.2 de la Constitución Española), será bueno traerlo literalmente aquí: 1.Toda persona tiene derecho a la educación. 2. La educación tiene por objeto el pleno desarrollo de la persona humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos fundamentales, favorecerá la comprensión, la tolerancia, y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos y religiosos. 3. Los padres tendrán derecho prioritario a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.
Aquel sentido de formación integral, y al tiempo personalizada, y sobre todo el situar a los padres como ejercientes de un derecho preferente sobre la educación de los hijos, es lo que a Piaget le llevó a aquel interrogante: ¿Adónde va la educación? Y claro que se han dado pasos de gigante. - Primero, la ONU, en su resolución 2.200, al aprobar el Pacto sobre los Derechos Sociales y Culturales (1966). Su artículo 13 desarrolla la doctrina de aquel artículo 26, diciendo que los Estados se comprometen a respetar la libertad de los padres de escoger para sus hijos escuelas distintas de las creadas por las autoridades públicas, y a hacer que sus hijos o pupilos reciban la educación religiosa y moral de acuerdo con sus propias convicciones... Ninguna restricción para la libertad de los particulares y entidades para dirigir instituciones de enseñanza. - Segundo, el Concilio Vaticano II transmuta equilibradamente todo el planteamiento de la enseñanza, que se había sostenido -en una parte histórica- como privilegio o patrimonio eclesial, y pasa a concebirlo dentro de la libertad religiosa, y como una libertad civil a enseñar. Del Papa Juan Pablo II es la expresión de que los derechos de los padres sobre la educación de los hijos están por encima de los derechos de la Iglesia. ¿Adónde va la educación, hoy, aquí y ahora? En aquella norma internacional de 1948, se había puesto en su frontispicio, o preámbulo motivador, un primer párrafo. Se llamaba la atención al mundo de que la libertad, la justicia y la paz, y el reconocimiento de la dignidad humana, habían de promoverse desde la educación y la enseñanza. Pues bien: la óptica para medir el conflicto -anacrónico- de escuela pública y escuela de iniciativa social, retribución del profesorado, formación integral, educación religiosa como dimensión natural del hombre, y calidad o fracaso escolar... es decir, la problemática de la escuela en nuestro tiempo, ha de verse desde la óptica de aquellos preceptos de la Declaración de Derechos Humanos de 1948, que con frecuencia se infringen, o se tergiversan. De aquí que la libertad, la justicia y la paz fallen con tanta frecuencia en la sociedad de nuestro tiempo. Jesús López Medel |