Fíjese bien, lector amigo, que he puesto el artículo masculino plural, no el artículo femenino, que le hubiera traido a usted infaustos recuerdos. Podría haberlo expresado sin abreviaturas, titulando: Los santos seglares. Sobre ellos le pido un minuto de atención.
Son muchos. A todos, de modo general, los recordamos el día de Todos los santos; pero creo que los santos seglares se merecen una atención especial en nuestros días, por el protagonismo legítimo que los fieles laicos están adquiriendo dentro de la Iglesia, por su importancia numérica y por la calidad de sus virtudes.
Además, estos santos carecen de procuradores que promuevan su causa. Los fundadores de Congregaciones religiosas o miembros de los diversos grupos eclesiales con personalidad jurídica propia tienen quienes promuevan su causa de beatificación ante los tribunales eclesiásticos.
Los seglares santos no cuentan con estas ayudas extra aquí abajo, y pasan a engrosar el número de cristianos anónimos, vivos en el recuerdo de sus familiares y amigos; pero sin especial influencia visible en el colectivo creyente.
Sin embargo, Dios los ha coronado de gloria en el cielo, y en la tierra nos vendría muy bien su ejemplo en estos momentos actuales, en los que necesitamos su testimonio brillante en los cometidos tan variados donde se desenvuelve la actividad de los cristianos en la compleja vida social presente. Santos seglares en el trabajo agrícola, en la Universidad, en el hogar, en la vida obrera, en los medios de comunicación social, en la literatura, en la medicina y en todas las ramas del quehacer humano.
Sería muy fácil que cada diócesis eligiera a unos pocos seglares que en este siglo han destacado por sus virtudes cristianas heróicas, y que luego, previa elaboración y selección, se nos presentara en un hermoso libro que tuviera por título éste: Seglares santos, ya sin abreviaturas, marcando a todo el pueblo de Dios el camino a seguir, que ya lo han recorrido estos hermanos nuestros que nos han precedido en la fe. El libro haría mucho bien a cada diócesis, y a toda la Iglesia en España.