RetrocesoA&ONº 189/2-XII-1999SumarioDesde la feContinuar

NO ES VERDAD

Como muchos nos temíamos, lo de ETA no era verdad. Los editorialistas de los principales periódicos han titulado estos días: ETA no soporta la paz, La gran mentira, Sólo hay un culpable, El final de un espejismo, La tragedia previsible… etc… Muy bien, de acuerdo, pero son los mismos que durante 437 días han estado manteniendo, con ingenuidad humanamente disculpable, pero con poco realismo y rigor, el espejismo cuyo final ahora lamentan. Han estado soñando -ahora que tanto se lleva eso de soñar y que casi nunca se sueña lo que cabría esperar que algunos soñaran-, y ahora se despiertan y pasan del sueño a la pesadilla. Nunca ETA hizo otra cosa que tratar de conseguir sus aberrantes objetivos, sólo que por otro camino que el del tiro en la nuca. Y, como nadie da lo que no tiene, en cuanto ha visto que por vías políticas e institucionales, democráticas, no tiene nada que hacer, vuelve a lo suyo, a lo que en este rincón siempre se ha mantenido que ETA es. Ya sé que no se le pueden pedir peras al olmo, pero sí me atrevo a intentar ver el final de la mal llamada tregua -porque violencia la ha seguido habiendo durante todo este tiempo- desde una visión cristiana de la vida. Es muy triste que se anuncie la vuelta a la violencia, en una sociedad que se dice mayoritariamente cristiana, precisamente cuando comienza el Adviento, tiempo de esperanza por excelencia. Es muy triste que en este tiempo se asesine la esperanza, pero la Esperanza verdadera es más fuerte que la muerte y que la violencia. Conviene no olvidarlo.

Lo ha contado muy bien en ABC, Luis Miguel del Barrio: de los 35 ancianos que había en la Residencia Virgen de la Oliva, de Aravaca, clausurada por la Comunidad de Madrid, sólo cuatro ancianos han sido recogidos por sus familias. Los otros 31 siguen a cargo de Asuntos Sociales. También es muy triste que un anciano quede reducido a mero asunto social. Siempre se ha dicho que la calidad de una sociedad se mide por el modo como trata a sus ancianos. La calidad de nuestra sociedad deja, por lo que se ve, bastante que desear.

No tengo más remedio que volver a lo de los anuncios en televisión. ¿No han visto ustedes ese en el que un soplagaitas de Papa Noel dice que se adelanta a los Reyes Magos, y lo que se ve es un Portal de Belén mientras se oye una voz que dice: Ni oro, ni incienso, ni mamarrachadas de ésas… y entonces ofrece su producto, que es el modo de entender la Navidad que tiene Papa Noel y quien paga el anuncio. Y, para que el telespectador se haga una idea de lo que el anunciante entiende por mamarrachada, ofrecen no sé qué producto digital de esos que tienen medio alienada a la gente. Bueno, sí lo sé, pero sólo faltaría que le hiciera yo aquí también publicidad. ¿Qué tal un mínimo de respeto a sí mismos, a los demás y a la profesionalidad en su trabajo?

El Gobierno del PP ha dado marcha atrás y hasta la próxima legistatura, probablemente, no trabajará en la aprobación del decreto sobre la enseñanza de Religión en las escuelas. Y van... no sé cuantas veces que dicen sí, pero es no. Es más, algún alto cargo del Ministerio, al hablar de la enseñanza de la Religión, habla de adoctrinamiento

Respecto a la polémica sobre la mezquita que quieren construir al lado de la basílica de la Anunciación en Nazaret, se han escrito muchas cosas, pero se han callado muchas otras: por ejemplo, que el terreno es del Ayuntamiento de la ciudad y en él estaba proyectado un aparcamiento; por ejemplo, que en Nazaret ya hay nada menos que doce mezquitas; por ejemplo, que nada menos que el Consejo Superior Islámico de Jerusalén se opone a la construcción de esa mezquita allí y manifiesta su solidaridad de este asunto con los cristianos de Tierra Santa. ¿Qué les parecería la construcción de una iglesia católica al lado de la gran mezquita del Templo de Jerusalén?

Gonzalo de Berceo