RetrocesoA&ONº 189/2-XII-1999SumarioDesde la feContinuar

LIBROS
Los 7 magníficos

Estas casi 600 páginas que acaba de editar la editorial Pre-Textos, vienen a llenar un vacío intelectual que estaba ya resultando demasiado llamativo. Había muy poco escrito sobre la relación inevitable entre dos generaciones de intelectuales en España: la del 98 y la de 1914.

Partiendo del análisis en profundidad de 7 de sus miembros más significativos: Unamuno, Azorín y Antonio Machado, en el primer volumen, y Pío Baroja, Ortega y Gasset, Gregorio Marañón y Pérez de Ayala en este 2º que ahora acaba de aparecer, el destacado hispanista canadiense Víctor Ouimette, fallecido hace tres años, profesor de literatura española en Montreal y Doctor por la Yale University en 1968, examina a fondo y con rigor intelectual e histórico a un tiempo esta significativa y trascendental relación entre 7 hombres de un talento verdaderamente excepcional que sintieron la obligación ética de contribuir al bienestar de la nación española mediante la expresión de sus modos de sentir y de vivir, de sus creencias y opiniones, en la circunstancia concreta que les tocó vivir. El título del libro es suficientemente elocuente: Los intelectuales españoles y el naufragio del liberalismo (1923-1936). La editorial ha añadido una faja a la portada, que todavía concreta y explica mejor lo que este libro es: nuevos estudios para la comprensión del talante liberal en las generaciones del 98 y del 14. Pío Baroja y el liberalismo ilusorio. Ortega y Gasset y el liberalismo imperativo. Gregorio Marañón y el liberalismo inquieto. Pérez de Ayala y el liberalismo de la racionalidad.


Testimonio

En tiempos de sor Ángela de la Cruz, Madre de los pobres, no se utilizaba, o se utilizaba muy poco, el término testimonio, dar testimonio, tan cargado de significado para los cristianos de nuestros días; pero, seguramente, ninguna palabra resume mejor la vida de la Beata Ángela y el esfuerzo apostólico de la Compañía de la Cruz que testimonio.

¿De qué?, se pregunta José María Javierre, autor de estas sugestivísimas páginas que con gran sensibilidad acaba de editar Descleé de Brower. De pobreza evangélica. Las Hermanas de la Cruz no discursean, no lo cuentan, apenas hablan. Si salen de casa, en pareja siempre, una de las hermanas, la que va de menor, está silenciosa. No abre la boca. Lo poco que hablan lo hacen muy bajito. Aman el silencio. No discursean: hacen. Dan testimonio.

En un mundo como el nuestro tan harto de palabras vacías, como escaso de obras, lo de sor Ángela, lo de la Compañía de la Cruz, es algo muy a tener en cuenta. Y José María Javierre lo cuenta en estas 250 páginas con el gracejo y a la vez la hondura a que nos tiene acostumbrados a sus fieles lectores. Es prácticamente imposible escribir una biografía de un santo mejor que José María Javierre: trenza anécdotas en el momento oportuno, hace sentir al personaje vivo y es una verdadera delicia leer libros como éste. Ya en 1982 escribió para la BAC Sor Ángela de la Cruz, escritos íntimos y, al aligerar aquí la lectura, remite a aquél a quienes deseen conocer de primera mano el fervor místico de sor Ángela.

M.A.V.