RetrocesoA&ONº 189/2-XII-1999SumarioEn portadaContinuar
Monseñor Michael Courtney, delegado de la Santa Sede
ante el Consejo de Europa:
«Europa sigue interesándose
por el ser humano»

Los países europeos son los que más lejos están yendo en el campo de la legislación sobre bioética. ¿Preocupa esto a la Iglesia?

Efectivamente, hay una gran preocupación por parte de la Iglesia. La estrategia sería promover una nueva cultura que insista sobre la ética en la práctica científica. No podemos esperar que las legislaciones se echen atrás, pero sí debemos sensibilizar a quienes toman las decisiones, a los medios de comunicación ante estos problemas. Tenemos que crear una «cultura de la vida», de sensibilidad ética.

En el Sínodo de Europa se ha comprobado que el viejo continente camina cada vez más al margen del cristianismo, sobre todo en bioética. ¿Cómo lo ve la Iglesia?

Europa ha tenido siempre un gran respeto por la vida humana. Creo que a pesar de la indiferencia religiosa, los europeos siguen teniendo un gran respeto por el ser humano, y aunque no se haga caso a la Iglesia en otros campos, sí se la respeta en temas de bioética. Yo espero que dentro de unos años habrá un diálogo más profundo.