RetrocesoA&ONº 189/2-XII-1999SumarioIglesia en MadridContinuar

Nota de Prensa del Arzobispado de Madrid
Desmentido sobre unos locales
Los locales parroquiales de la calle General Zabala, 10 bis, pertenecen, desde la construcción del complejo parroquial, tanto en los terrenos como en su edificación, a la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, formando parte integrante de dicho complejo.

-En el año 1943, la parroquia del Sagrado Corazón cedió al Patronato de Suburbios estos locales parroquiales para establecer en ellos el colegio nacional Sagrado Corazón de Jesús, y dar acogida a los niños necesitados del barrio, mediante contrato firmado por el señor cura párroco.

-En el año 1981, la Junta Municipal de Chamartín, en virtud del contrato en el que se había subrogado el Ayuntamiento -al desaparecer como organismo el Patronato de Suburbios-, autorizó a la asociación cultural Escuela Popular de la Prosperidad para impartir clases de adultos en los locales mencionados, con la protesta expresa del Arzobispado.

-En 1983, los pocos niños que quedaban en el colegio nacional del Sagrado Corazón fueron trasladados al nuevo colegio nacional Nicolás Salmerón, permaneciendo en los locales parroquiales la dicha asociación cultural.

-Desde 1983 hasta 1990, no hubo respuesta a ninguno de los reiterados escritos en los que el Arzobispado pedía al Ayuntamiento el desalojo de dichos locales.

-En 1990, el Ayuntamiento declaró resuelto el contrato con el Arzobispado de Madrid, habida cuenta de que los locales contratados ya no son de utilidad para el desarrollo de servicios competencia de este Ayuntamiento. En este mismo año, el Arzobispado insta a la asociación cultural Escuela Popular de la Prosperidad a dejar libres los locales y posteriormente inicia conversaciones con los dirigentes de la misma para lograr un acuerdo satisfactorio a ambas partes. Ante las pretensiones inadmisibles de los dirigentes de esta asociación y su negativa a abandonar los locales, se instruye contra ésta proceso de desahucio, basado en el carácter de precaristas en el que se encontraba al carecer de contrato.

-En 1993, el Juzgado de Primera Instancia dicta sentencia favorable al Arzobispado, por la que, dentro del plazo legal, la asociación cultural Escuela Popular de la Prosperidad debería dejar libres los locales. Comienzan por parte de ésta los recursos de apelación contra la sentencia ante los distintos Tribunales, hasta llegar al Tribunal Supremo -no cabe, por tanto, pensar en indefensión-, los cuales ratifican la sentencia del Juzgado de Primera Instancia. En los dieciocho años que lleva de permanencia en los locales, la citada asociación no ha satisfecho renta alguna al Arzobispado.

-El Arzobispado tiene necesidad de recuperar los locales parroquiales de los que tratamos para instalar en ellos la Delegación de Misiones y Obras Misionales Pontificias de la archidiócesis, dada la labor y el volumen de actividades que desempeña a través de estas instituciones eclesiales, atendiendo a más de mil seiscientos misioneros diocesanos en sus proyectos evangelizadores y humanitarios y, a través de estos misioneros, ayudando a innumerables personas del tercer mundo.

-Por otra parte, existe una orden de Ejecución de Obras, de la Junta Municipal de Chamartín, en la que urge realizarlas por carecer los locales de las mínimas condiciones de seguridad y salubridad, por lo que debemos clausurar de inmediato los locales mencionados dado el peligro que existe para personas.

-La asociación cultural Escuela Popular de la Prosperidad ha tenido más de ocho años para resolver su situación, recabando de las oportunas instituciones los locales en los cuales desarrollar su actividad. Siendo ello así, y sin entrar en la actividad social de la asociación cultural Escuela Popular de la Prosperidad, lo que no se puede hacer es trasladar a este Arzobispado una problemática que le es ajena y tratar de privarle del legítimo derecho de ocupar unos locales que le son propios.

-El Arzobispado está dispuesto a colaborar, en cuanto le sea posible, en la búsqueda de alguna alternativa para que esta asociación cultural pueda proseguir su tarea.