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Una vida como ésta

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Mientras Paul Harris cubría en la Universidad de Vanderbilt, en Nashville (EE.UU), la que consideraba una buena noticia en el desarrollo de la cirugía prenatal, captó cómo el bebé sacó su pequeñísima mano desde el interior del útero de su madre e intentó sujetar uno de los dedos del médico que lo había intervenido. La pequeña mano que ha conmovido al mundo, pertenece a Samuel Alexander Armas, cuyo nacimiento está previsto para el próximo 28 de diciembre, fiesta de los Santos Inocentes. El pequeño estaba siendo operado de una grave malformación que puede provocar daño cerebral, pero que, al ser corregida antes que el bebé nazca, se tienen muchas más opciones de curación.
La historia detrás de la imagen es más impresionante aún. Se trata de la experiencia, lucha y confianza de una pareja de esposos que decidió agotar hasta el último recurso para salvar la vida de su primer hijo. Los médicos les habían recomendado el aborto; pero ellos, católicos, se negaron. La operación fue un éxito. Durante ella, los médicos pudieron tratar al bebé -cuyo tamaño no era mayor que el de un conejillo de Indias- sin sacarlo del útero, cerrar la brecha originada por la deformación y proteger la columna vertebral, que sirve de camino para las señales nerviosas hacia el cerebro. Nadie puede dejar de sentirse conmovido por la poderosa imagen de esta pequeña mano sujetando el dedo del cirujano y, así como una mano puede salvar vidas, esta imagen es tal vez el argumento más fuerte contra el aborto. La periodista McCarthy resume con estas palabras el impacto de la imagen en Irlanda, en medio del debate por la legalización del aborto. Por otro lado, la poderosa cadena Fox iniciará un proceso legal contra un periodista que intentó exhibirla en su programa, cosa que le prohibieron. El periodista, Matt Drudge (conocido mundialmente porque reveló el escándalo de Mónica Lewinski en su página web), afirma: Su problema es que se trata de un ser humano. Cada aborto provocado mata una vida como ésta. |