Tras una vida ejemplarmente entregada al servicio de la Iglesia y de modo muy especial al apostolado de la familia, ha fallecido recientemente en Santander María Antonia Pérez de La Riva Gallo,viuda de Lapuente. Por el eterno descanso de su alma fue celebrado el pasado día 25 un funeral en la Cripta de la catedral de Nuestra Señora de la Almudena, presidido por monseñor Carlos Osoro, obispo de Orense, quien transmitió el afecto y la oración del cardenal arzobispo de Madrid, que, deseando haber presidido él mismo el funeral, no le fue posible. Concelebró el obispo auxiliar de Madrid monseñor Romero Posé, así como los sacerdotes más vinculados a María Antonia y su vida apostólica. A todos cuantos trabajamos en Alfa y Omega, María Antonia nos demostró reiteradamente una amistad y una predilección que nos honra. Muchos días hemos tenido ocasión de sentir su afecto y de comprobar su altísimo espíritu evangélico y evangelizador. La Fundación Casa de la Familia y los Clubs de Matrimonios, dos de sus iniciativas más queridas, saben bien de su entrega admirable y de su sacrificio personal. Sin duda, Dios nuestro Padre ha acogido ya a María Antonia y le habrá dado el 101% que el Señor le tiene prometido a quienes saben llevar la propia fe a la vida de cada día.