RetrocesoA&ONº 190/9-XII-1999SumarioMundoContinuar

HABLA EL PAPA

La crisis de la sociedad es la crisis de la familia
Para prepararse adecuadamente al gran Jubileo no puede faltar un serio compromiso para redescubrir el valor de la familia y del matrimonio. Esto es más urgente todavía en estos momentos en que este valor es puesto en tela de juicio por una gran parte de la cultura y de la sociedad. No sólo se discuten algunos modelos de vida familiar. En realidad, se ataca la concepción misma de la familia, como comunidad fundada sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer, en nombre de una ética relativista que se abre camino en amplios sectores de la opinión pública y de la misma legislación civil.

La crisis de la familia se convierte a su vez en causa de la crisis de la sociedad. Muchos fenómenos patológicos -desde la soledad hasta la violencia, pasando por la droga- se explican en parte porque los núcleos familiares han perdido su identidad y función. Donde cede la familia, la sociedad pierde su tejido de unión, con consecuencias desastrosas que afectan a las personas, en particular a los más débiles: a los niños, a los adolescentes, a los minusválidos, a los enfermos, a los ancianos...

Es necesario redescubrir el valor del matrimonio y de la familia. En el Catecismo de la Iglesia católica se puede leer:La familia es la «célula original de la vida social». La autoridad, la estabilidad y la vida de relación en el seno de la familia constituyen los fundamentos de la libertad, de la seguridad, de la fraternidad en el seno de la sociedad.

(1-XII-1999)