RetrocesoA&ONº 193/30-XII-1999SumarioDesde la feContinuar
El pequealfa
El gran Jubileo del año 2000
Durante la noche del próximo viernes celebraremos la llegada del año 2000. Hace dos mil años que Jesús entró en la vida de todos nosotros. Un gran acontecimiento, tan importante que dividió la Historia en dos: antes y después de Él.

La Navidad, este año, tiene un sabor especial. El Papa abrió, el día 24 de diciembre, la Puerta Santa de la basílica de San Pedro, dando inico al Gran Jubileo del año 2000. Es un gesto simbólico La Puerta representa a Jesús y a su Iglesia:abren su corazón a todos los hombres y a todos los niños. Es una invitación: cada uno de nosotros es llamado a pasar por la puerta, a hacer todo lo que nos propone Jesús. En resumen: se trata de un signo muy importante, para una gran fiesta, en la que celebramos que Jesús cumple 2.000 años.

Es un año para estar muy alegres. Eso es lo que significa Jubileo: alegría.

El primer Jubileo cristiano se celebró en el año 1300, por iniciativa de un Papa que se llamaba Bonifacio VIII. Al inicio se celebraba uno cada cien años, pero muchos fieles protestaban. Decían:Queremos ver, al menos uno, en nuestra vida. Así, después, se decidió que se celebraría un Jubileo cada 25 años. Y el que celebramos ahora es el Jubileo número 112.

Juan Pablo II nos ha escrito una carta, Tertio millenio adveniente (en latín, que significa Al acercarse eltercer milenio), en la que explica lo importante que es este año. En esta carta nos recuerda que debemos entrar en el nuevo milenio, el tercero del cristianismo, sabiendo poner a Cristo en el centro de nuestras vidas, y nos pide que miremos al pasado y al futuro. Al pasado para pedir perdón por las cosas malas que hemos hecho, y al futuro, con esperanza, proponiéndonos que seamos buenos.

EL JUBILEO NOS CONVOCA A TODOS

Pasarán muchas cosas en el Año Santo. Hay un programa con muchas actividades para todo el año.

Un Jubileo para los niños, otro para las madres, otro para los padres, otro para los abuelos… y después para los científicos, para los deportistas, para los periodistas… Durante casi todos los domingos del año 2000 casi todos seremos invitados a Roma, para acercarnos al Papa o para que lo celebremos en nuestras ciudades. Después de los niños, el día 2 de enero, serán invitados los enfermos, los artistas, los artesanos, y así, poco a poco, todos. Llegarán actores, banqueros, cantantes… hasta el 17 de diciembre de 2000, tres semanas antes de que el Papa, el 6 de enero de 2001, cierre la Puerta Santa.

También irán millones de peregrinos a Roma. La palabra peregrino viene de las palabras latinas per y ager:significa aquel que atraviesa el campo. La persona que, durante un largo tiempo, deja todo para volver al origen de la fe. Los antiguos peregrinos tenían una ropa particular:el sombrero, para protegerse de la lluvia y del fuerte sol; el bastón, con la punta de hierro; un arma para defenderse del ataque de los animales salvajes; una capa, en general de lana gorda para protegerse del frío; y una pequeña bolsa de piel.Cuando peregrinaban hasta Santiago, traían de vuelta una concha, recogida en las costas de Galicia, como prueba de que había llegado hasta el Finisterre, hasta el mar que está cerca de Santiago de Compostela.

Durante el Jubileo se pide el perdón de los pecados y la indulgencia, para ser liberados de toda pena y castigo por el mal cometido.

EL JUBILEO DE LOS NIÑOS


El domingo 2 de enero se celebrará en Roma el Jubileo de los niños, una gran fiesta de todos los niños del mundo junto al Papa. Mañana, 31 de diciembre, ya habrán llegado a Roma 35.000 niños, desde todos los continentes. Por la tarde pasearán todos juntos por las calles de Roma.

El día 2 de enero todos los niños se reunirán en la plaza de San Pedro, para vivir con el Papa el Jubileo. Juan Pablo II hablará muy despacio porque su discurso lo ha escrito para ellos.

Será una reunión muy alegre, nadie tendrá caras largas ni dirá palabras feas, durante dos horas, de las 11 a las 13, porque los niños estarán contentos de ser amigos de Jesús. Los animadores que están organizando todo, tienen un montón de sorpresas preparadas, de las cuales se pueden contar dos: en la plaza de San Pedro habrá un gran reloj de arena que estará lleno con la arena que cada niño ha traído de su país. Además, como en cualquier fiesta, cada niño llegará con un regalo para intercambiar con un amigo que venga de otro país. A las 12, después de que el Papa haya recitado, como cada domingo, el Ángelus, escuchará el mensaje de alegría que los niños tienen preparado para él. Después, a los niños que estén en Roma, y a todos los que lo veamos por la televisión, Juan Pablo II nos hablará y transmitirá su mensaje para todos los niños del mundo.

Este domingo día 2, por la tarde, a las 4, habrá otra gran cita, en la Misa en la que participarán los niños italianos, en la basílica de San Pablo Extramuros. Después volverán a casa, pero el Jubileo no habrá terminado: tendrán que contar a su familia y a sus amigos la experiencia que han vivido.

Ese día habrá un gran gesto de solidaridad, que se llamará Un sueño de paz. Los niños se acordarán y rezarán por los seis mil niños soldados que, en Sierra Leona, han sido raptados para luchar en la guerra. Un grupo de niños ofrecerá un poco de dinero para ayudar a alguno de estos niños.

El Jubileo es un hecho tan importante que nos interesa a todos. Porque Jesús, el gran festejado durante este año, tiene una palabra especial para decir a cada uno.

Popotus-Avvenire/C.M.