RetrocesoA&ONº 193/30-XII-1999SumarioMundoContinuar

HABLA EL PAPA

La fe y la investigación histórica

Hoy, en vísperas del Gran Jubileo, siento el deber de expresar un profundo dolor por la muerte cruel infligida a Jan Hus y por la consiguiente herida, fuente de conflictos y divisiones, que se abrió de ese modo en las mentes y los corazones del pueblo bohemio.

Es de crucial importancia curar las heridas del pasado. La fe no tiene nada que temer del compromiso en la investigación histórica, pues en último análisis la investigación también está orientada hacia la verdad que tiene su fuente en Dios.

La escritura de la Historia se ve obstaculizada a veces por presiones ideológicas, políticas o económicas; en consecuencia, la verdad se ofusca y la misma Historia termina por encontrarse prisionera de los poderosos.
El estudio científico genuino es nuestra mejor defensa contra las presiones de ese tipo y contra las distorsiones que pueden engendrar. Es verdad que es muy difícil conseguir un análisis de la Historia absolutamente objetivo. Eso no significa, sin embargo, que no se puedan llegar a recrear los acontecimientos históricos de manera realmente imparcial y por lo tanto verdadera y liberadora.La verdad que nos hace libres del error es la verdad que nos hace libres para amar.

En la hora en que muchos se comprometen en la creación de un nuevo tipo de unidad de Europa, las investigaciones históricas pueden servir de ayuda para inspirar a las personas a ir más allá de los confines étnicos y nacionales demasiado estrechos, hacia nuevas formas de apertura genuina y de solidaridad.

(17-XII-1999)