RetrocesoA&ONº 193/30-XII-1999SumarioTestimonioContinuar
Entrevista con Pablo Pombo,
autor de dos cuadros para la catedral de la Almudena
Cuando comencé a pintar,
Le recé:
«Ayúdame, que es tu Madre...»

Reconoce como sus maestros a Goya, al Greco, pero sobre todo está impresionado por Van Gogh, a quien considera el gran pintor de todos los tiempos.

Ha pintado más de tres mil cuadros y diez murales. Su pintura se centra en lo religioso y, sobre todo, en la figura de Cristo.

El cardenal Rouco Varela, arzobispo de Madrid, bendijo dos cuadros que el artista ha cedido para la catedral de la Almudena, titulados: María besa la mano de su Hijo y La soledad de María.

¿Qué pretende comunicar con su pintura?

Más que comunicar, quiero expresar ese enigma doble de personalidad que está dentro de mí, de mi alma. Un enigma que sólo puedo sentir en la pintura. En ella me encuentro.

¿Evangeliza su obra?

Cuando una persona se detiene ante uno de mis cuadros, quiero que descubra sólo el misticismo de mi obra. Si la persona necesita mi ayuda, yo se la doy, pero intento no imponer mi forma de sentir un cuadro; cada uno ve cosas que muchas veces no siento yo mismo.

¿Qué significa para Pablo Pombo que sus cuadros estén en la catedral de la Almudena?

Mi principal interés es dejar una cicatriz en la historia del arte. Pero una cicatriz que sirva a los demás. Cuando comencé a pintar la Virgen de la Almudena, pedí ayuda a Dios. Le dije: Ayúdame, que es tu Madre. Creo que Él me ha ayudado a pintar así. El primer sorprendido de la obra es el pintor mismo.

¿Qué es lo más importante de la obra?; ¿dónde se amarra su obra?

En el Jueves Santo. La noche del Jueves Santo es fundamental en mi obra. Todos los Jueves Santos, a las doce de la noche, rezo un Padre Nuestro. Me gustaría que no se tratase sólo de una fecha del calendario, sino que hubiese muchos Jueves Santos en el año. Sería bueno tener muchas oportunidades para profundizar en el sentido de este día. Se trata de un sentimiento hondo que cada cristiano debe vivir.

¿Qué papel ocupa Dios en su obra?

El artista en creación siente que la mano de Cristo está pintando con él. Mi pintura no tiene unas coordenadas fijas. Sientes que Alguien te está ayudando. Ante eso, sólo puedo arrodillarme y rezar.

Su pintura rompe cualquiera de los moldes clásicos. ¿Siente que la gente comprende su forma de expresar?

Sí, lo siento. Sobre todo me siento comprendido por los jóvenes. Me ha impresionado escuchar a algunos de estos jóvenes cómo me decían que se trata del Cristo artístico que estaban esperando, un Cristo que pueden casi tocarlo. En la última exposición que hice en Santiago de Compostela me sentí muy comprendido por los jóvenes.

Infomadrid