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Gráficos que hablan por si solos
Monseñor Pecorari enviado a Irlanda Dirigiéndose a los feligreses de una de las parroquias madrileñas en las que ha colaborado pastoralmente, les ha dicho: He encontrado una casa, una familia, una comunidad. He sentido una gran acogida. Me ha impresionado ver a tantos jóvenes, y la gran cordialidad que viven entre ellos. Para mí, eso fue muy importante. En sus 28 años de sacerdocio, monseñor Pecorari ha servido en la diócesis de Mantua, al norte de Italia. Recién ordenado, estuvo tres años en una pequeña parroquia, cerca del río Po; después un año en Roma, como estudiante, profesor, asistente de jóvenes, además de tres años en Mantua como responsable diocesano de la pastoral juvenil. Su experiencia como diplomático se ha desarrollado primero en tierra de misiones, en África (Liberia-Sierra Leona-Guinea y Gambia), y después en Roma, donde ha trabajado 15 años en la Secretaría de Estado. Durante sus años en España, su labor de ayuda y de consejo al Nuncio Apostólico ha sido de gran importancia, en las relaciones de la Santa Sede con el Estado Español, como en el nombramiento de casi una treintena de obispos. Una tarea que merece agradecimiento.
La reforma educativa
Una «Guía» interesante