|
|
Siempre desde la perspectiva de prestar un mejor servicio a las personas excluidas o en riesgo de exclusión, Cáritas trabaja en más de 25 programas de intervención, a través de proyectos cuyo objetivo primordial es la reconstrucción y desarrollo de la persona, su entorno y su comunidad, para la cual, además de actuaciones concretas, intenta abarcar una dimensión educativa y transformadora, que envuelva a todas las personas directa o indirectamente implicadas. En este empeño, la Confederación de Cáritas Española, consciente de los continuos cambios de la sociedad y de las nuevas necesidades y demandas derivadas de este desarrollo, está trabajando por que las Cáritas parroquiales puedan trabajar no tanto en función de los grupos destinatarios de cada uno de los programas, como en función de la situación real de cada provincia.
Desde esta opción evangélica preferencial por los pobres, para cada proyecto, además de la labor que desarrollan los equipos de responsables de intervención en cada área, Cáritas cuenta con la inestimable colaboración de más de 50.000 voluntarios. Estos, desde su entrega y trabajo diario, son pieza fundamental de una organización que, consciente del valor del voluntariado, está impulsando su sensibilización y educación de acuerdo con su identidad, teniendo al mismo tiempo presentes los continuos cambios culturales, sociales y políticos de la sociedad. Para poder realizar dichos proyectos, Cáritas recibe recursos económicos y medios naturales a través de diferentes aportaciones, tales como: los recursos propios de cada Cáritas, los fondos de las campañas, las donaciones de Congregaciones religiosas y de particulares, y las subvenciones de organizaciones privadas. Como ayuda de carácter público, destaca la del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales a través de los fondos del IRPF. Actualmente, la capacidad que tiene Cáritas en la movilización de recursos reales y potenciales, es más importante que la ayuda inmediata y puntual de la acogida. Su gestión permite que las personas puedan iniciar un proceso efectivo de acercamiento a los recursos públicos, logrando de esta manera la reconstrucción de la dignidad de estas personas. Así en programas como la Acogida, las Cáritas parroquiales e interparroquiales trabajan en tareas de información sobre recursos, orientación y derivación a centros sociales municipales, ayudas económicas (becas, alquiler, luz, etc...) |
|
Uno de los campos en los que el trabajo ha sido más intenso, a lo largo del año 98, y que recoge la última Memoria de Cáritas, correspondiente al año pasado, se refire a los procesos de inserción social de la persona en el mundo laboral. En este sentido, la labor de Cáritas se enmarca en la concienciación y movilización de la comunidad, de los responsables sociales y de las Administraciones, para favorecer la inserción laboral de las personas excluidas. Fruto de este trabajo es que las propuestas realizadas por Cáritas al Gobierno en esta materia han sido acogidas en el Plan de Empleo presentado por España a la Unión Europea, y se encuentran en vías de convertirse en normativa jurídica.
FAMILIAS
Dentro de la multitud de problemáticas que presentan muchas familias, Cáritas está interviniendo desde la globalidad, combinando lo asistencial con lo promocional, intentando tener un conocimiento permanente de las situaciones familiares, de modo que le permita atender a sus necesidades más inmediatas y salir al paso, sobre todo, de aquellos riesgos que puedan dar lugar a situaciones de mayor desestructuración familiar. El objetivo final es abrir caminos de acceso a los servicios sociales, sanitarios, educativos y de vivienda de la zona. INFANCIA Y JUVENTUD
Desde los centros, servicios y proyectos de atención y promoción de la infancia, Cáritas sigue detectando que muchos barrios y pueblos no permiten el desarrollo integral y pleno de los más jóvenes; unos barrios y pueblos en los que los más pequeños experimentan situaciones de carencia y fracaso, que suelen coincidir con la insuficiencia o la inexistencia de servicios e infraestructuras donde se oferten actividades culturales, educativas y sociales. Junto a la infancia, Cáritas coincide en señalar a la juventud como uno de los sectores más vulnerables. Así habla de la juvenilización de la pobreza como uno de los indicadores más graves de la situación socio-política y económica de España. Entre las muchas actividades que Cáritas realiza con los jóvenes, destacan las acciones de atención, promoción, participación e inserción socio-laboral. MUJERES
Hoy por hoy, la persona más dinámica de la sociedad en su entorno más próximo es la mujer, a pesar de la escasez de medios de que dispone. Desde esta realidad, Cáritas ha emprendido una serie de proyectos intentando conseguir un desarrollo personal y grupal desde un trabajo integrado, desde el protagonismo de las propias mujeres tendente a la igualdad, sin dejar de atender, al mismo tiempo, proyectos de atención a la marginación y exclusión de las mujeres en el sentido más amplio y específico: mujer prostituta, inmigrante, gitana, reclusa, maltratada, rural, etc... cuidando en todo momento aspectos como la acogida, la prevención, de salud o educación, entre otros. MAYORES
Ante el progresivo envejecimiento de nuestra sociedad, Cáritas está llevando a cabo una serie de proyectos centrados primordialmente en la acogida, información, orientación, ayudas económicas directas, sensibilización y animación comunitaria. Junto a estos proyectos, y preocupados por las situaciones surgidas durante los últimos meses, en varias residencias de ancianos Cáritas está analizando la situación de estos centros, intentando definir un modelo de Centro residencial, que potencie en la medida de lo posible la calidad de estos centros. POBLACIÓN RURAL
En la última década ha aparecido una nueva bolsa de pobreza en la zonas rurales. Según el informe de las condiciones de vida de la población, de la Fundación Foessa, 18 de cada 100 personas pobres residen en el territorio rural. Los criterios economicistas de contemplar la realidad (coste de servicios dividido por número de habitantes) afecta de manera muy especial a las poblaciones más pequeñas, impidiendo el desarrollo de servicios tan necesarios como la educación o la sanidad. Para mejorar esta situación, Cáritas está planteando proyectos específicos, desde la coordinación entre plataformas territoriales con otros agentes sociales e instituciones eclesiales. TRANSEÚNTES «SIN TECHO»
Según la definición de transeúntes y sin techo, que hace el Observatorio Europeo, (organismo perteneciente a la Federación Estatal de Asociaciones Nacionales que trabajan con los sin techo), se calcula que en nuestro país hay un espectro de datos que van desde 55.000 transeúntes a 273.000 personas sin hogar, entendiendo como tales a todos aquellos que carecen de una vivienda personal, permanente y adecuada. Según los centros de Acogida de Cáritas, el perfil del transeúnte entendido como tradicional (varón, mayor de 45 años, solo, alcohólico) está disminuyendo en favor de un mayor número de parejas, mujeres con niños, extranjeros y jóvenes. Realizando una extrapolación de los datos aportados por 41 Cáritas diocesanas, las personas sin hogar que han pasado por los servicios de Cáritas han sido 274.300, lo que supone un incremento del 15,8% sobre el año anterior. El trabajo con estas personas se centra en las siguientes fases: Acogida/asistencia, reestructuración personal, preparación para el trabajo, inserción laboral y vida autónoma. INMIGRANTES
El año 1998 fue un año especial para las migraciones en España, si tenemos en cuenta la emergencia permanente generada por el acceso a Ceuta y Melilla de subsaharianos y argelinos. Consciente de esta problemática, Cáritas puso en marcha la Campaña por la defensa de un estatuto digno de los trabajadores inmigrantes y la regularización de los clandestinos, que culminó con la redacción de un documento que recoge el conocimiento y la intervención sobre la inmigración y la integración de muchos años de trabajo, y que Cáritas cree imprescindible para plantar cara al fenómeno de la inmigración. COMUNIDAD GITANA
Cada vez se habla más de sociedades y comunidades multiculturales, pero parte del pueblo gitano, como minoría cultural, sigue estando en una situación de desventaja y marginación. El trabajo de Cáritas con personas de raza gitana se centra principalmente en intentar que la propia comunidad llege a sentirse integrada en la sociedad mayoritaria, desde su participación activa, luchando contra las situaciones de exclusión en el área laboral, de vivienda, sanidad, etc... TRABAJO CON RECLUSOS
El objetivo principal de este programa se centra en conocer de primera mano las líneas de política social desde la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, y en particular de acción social, intentando unificar o consensuar criterios y experiencias de actuación con los reclusos. Interviene de forma directa, a través de centros propios y relacionados, y a través del trabajo de coordinación, reflexión, formación y elaboración de planes comunes. DROGA
El problema de la droga, siempre presente entre las principales preocupaciones de los españoles, se convierte en un drama no sólo para los afectados, sino también para sus familias. Bajo esta premisa, Cáritas desarrolla una serie de programas que incluyen la prevención, información, detección, reducción de daños, tratamiento y rehabilitación. Otro de los grandes problemas de nuestra sociedad de fin de siglo se refiere al sida. Una enfermedad contra la que Cáritas trabaja desde dos frentes: intervención directa ante el sida (facilitar el acceso a los diversos recursos de tratamiento, ofrecer recursos residenciales, ambulatorios, atención domiciliaria y hospitalaria) y trabajo de coordinación, reflexión, formación y elaboración de planes comunes. MINUSVALÍAS
Aunque existen diversos servicios públicos y de autoayuda familiar y social, Cáritas desde sus inicios ha desarrollado servicios de promoción y de reconocimiento de los derechos sociales, a la vez que ha apoyado iniciativas innovadoras que permitan la creación de unas condiciones de vida, dentro de una sociedad acogedora. Como elementos claves en el método de trabajo están: la globalidad e integridad de la acción, la colaboración con los propios interesados y sus familias, las organizaciones sociales y las Administraciones, intentando lograr la participación y la consecución de la autonomía personal de las personas con minusvalías. AYUDA INTERNACIONAL
Dentro de la importante misión evangelizadora de solidaridad hacia los países empobrecidos del sur, 1998 ha sido un año especialmente fructífero para Cáritas, empezando por proyectos de desarrollo en países de América y África, en donde todavía no estaba presente Cáritas, y continuando por la confianza que muchos españoles pusieron en Cáritas a la hora de colaborar ante tragedias como la de los huracanes Niño o el Mitch, o la guerra en Sudán. Esos acontecimientos han contribuido de manera muy notable a crear una mayor sensibilidad de Cáritas hacia la cooperación internacional. Como resumen de la labor que aparece reflejada en su Memoria del pasado año, hay que decir que donde está la fuerza y la eficacia de Cáritas es en el hecho de que, a pesar de la precariedad en la que muchas veces tiene que desenvolverse, siempre sabe estar a la altura de las circunstancias, en cada uno de los campos en los que trabaja. Como ha dicho Juan Pablo II, con motivo del Jubileo del año 2000, la extrema pobreza es fuente de violencias, rencores y escándalos. Poner remedio a la misma es una obra de justicia y, por tanto, de paz. No otro es el interés de Cáritas en todas sus acciones. Álvaro de los Ríos |