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¿Qué diferencia a la Iglesia?
| Con el avanzar del Sínodo sobre las complejas realidades de Asia, se hizo cada vez más evidente que la contribución específica de la Iglesia a los pueblos del continente es la proclamación de Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, el único Salvador de todos los pueblos.
Lo que distingue a la Iglesia de las demás comunidades religiosas es la fe en Jesucristo; y no puede guardarse para sí esta preciosa luz de la fe para ponerla debajo del celemín. La nueva vida que ha encontrado en Jesucristo, quiere ofrecerla a todos los pueblos de Asia, para que puedan instaurar la misma comunión con el Padre y con el Hijo, Jesucristo, en la potencia del Espíritu Santo. Esta fe en Jesucristo inspira la actividad evangelizadora de la Iglesia en Asia, realizada en ocasiones en circunstancias difíciles o incluso peligrosas. Los padres sinodales observaron que proclamar a Jesús como Salvador único puede presentar particulares dificultades en sus culturas, dado que muchas religiones de Asia enseñan que hay automanifestaciones divinas que median en la salvación. En lugar de desalentarse, los desafíos que se presentan ante los esfuerzos que requiere la evangelización han alentado a los padres sinodales a comprometerse en la transmisión de la fe que la Iglesia en Asia ha heredado de los Apóstoles y mantiene con la Iglesia de todas las generaciones y lugares, con la convicción de que el corazón de la Iglesia en Asia permanecerá inquieto hasta que toda Asia no encuentre descanso en la paz de Cristo, Señor Resucitado. Iglesia en Asia, n. 10 |