RetrocesoA&ONº 186/11-XI-1999SumarioUsted tiene la palabraContinuar
CARTAS AL DIRECTOR
«Amigos» de la juventud

Dos adolescentes jóvenes, todavía niños, sentados en unos grandes jumbo manifiestan:Nos queremos y la Unión de los amigos de la juventud eslovena: organización que trabaja por el bienestar de los niños, los jóvenes y las familias, les ofrece rápidamente el lazo rojo, símbolo de los Amigos del condón.

En mis tiempos conocíamos el primer beso apenas después de la boda, o lo más pronto después de comprometernos formalmente. Las chicas y chicos ya creciditos se estaban hablando, se habían comprometido, habían dado la palabra. Ahora se dice que salen, que se quieren; pero la verdad es que la Unión de los amigos les está imponiendo el convencimiento de que esto significa otras cosas.

Los chicos menores de edad deberían formarse en tranquilidad, físicamente, espiritualmente y anímicamente, con la ayuda de los mayores. El coche podrán conducirlo apenas después de los 18 años, pero aprobando antes el correspondiente examen. Los mayores no concedemos a los menores de edad el permiso para conducir por las carreteras. En cambio se lo ofrecemos sin restricciones para que vivan la vida de los adultos en su campo personal más importante.

No me entra en la imaginación que los padres con ideas más o menos normales estén de acuerdo con estos consejeros. Como no puedo pasearme por Eslovenia pegando carteles, quisiera decir a los adolescentes y jóvenes:No corráis, no tenéis prisa. Disfrutad de una juventud limpia, de alegría, de risa y espontaneidad. Todo vendrá, demasiado pronto, y por bastante tiempo, con todas las alegrías y todas las dificultades. Una limpia edad joven es una buena base para una época adulta feliz. Una madurez prematura augura, en cambio, solamente problemas, vida vacía e infelicidad. Me preguntaría también cuánto dinero de nuestros impuestos se ha gastado en tan equivocado, si no intencionalmente erróneo, proyecto.

Irene Sever
Publicado en un diario esloveno

Madrid nos necesita

Me dirijo a Alfa y Omega porque sé que llega a mucha gente, y porque ustedes hacen algo imponente y que a mí me encanta, abrirnos la ventana a la Humanidad doliente, y con nuestros ojos ver la necesidad tan grande de darnos a nosotros mismos, de no quedarnos en lo que ya hacemos; nuestro prójimo nos necesita, y nos necesita en esta ciudad tan castiza como Madrid.

Yo, como persona de a pie, tengo un trabajo, que lo hago compatible con ayudar a una ONG que se llama Asistencia y Desarrollo. Soy voluntaria; fundamentalmente, es compartir esa fuerte soledad, que sufre mucha gente. Yo voy a casa de una señora de 91 años; vive con dos nietos que se pasan el día trabajando. Pilar se queda sentada en un sillón toda la mañana y desde las 4 de la tarde hasta la noche. La tarde en la que llegamos (fui con otra voluntaria) éramos personas extrañas. Ahora somos partícipes de alegrías y penas de su casa; dice que somos sus azafatas, se emociona mirándome a los ojos, a la par que musita… ¿cómo os puedo pagar esto? En lugar de descansar o divertiros, venís a hacer feliz a una anciana.

Diría muchas cosas, pero me dirijo a ti que me lees. Vamos a dar color, una sonrisa, un poco de nuestro tiempo a gente que está muy cerca de nosotros. Los vecinos de Madrid en toda su amplitud nos necesitan a todos. Quizá tú piensas: es que yo… puedo tan poco. No importa, dalo. No te quedes con ello: os espero.

Petri Sanz Baeza

Fiesta de Todos los Santos

Una imagen en las Noticias del Día de Todos los Santos me sugiere la siguiente reflexión:La señora entrevistada, a la pregunta sobre su opinión acerca de esta tradicional costumbre, dijo -sin dejar de decorar la sepultura-:Aquí no hay nada; me impresionó su tono amargo, a la vez que mostraba respeto hacia unos restos que fueron… Luego, no me extrañó porque pensé que probablemente, en su dolor, había olvidado la fe, ese regalo maravilloso que Dios nos puso en el bautismo.

¡Oye!, perdona que me dirija a ti, amiga, con esta familiaridad, ¿tú crees que el Señor, que puso a nuestra disposición esta maravilla de universo, no iba a completarlo con algo permanente para después de nuestra estancia en él? ¡Si nos ha dicho que nos tenía preparada una morada…! Dios es un Padre amoroso que nos quiere más que todas las madres juntas, no lo dudes. Sí, si hay algo, pero hay que luchar para alcanzarlo, con Su ayuda. Por eso me alegra el llamamiento urgente del Santo Padre para que volvamos nuestros ojos al Señor, recristianizándonos. Es la clave para que nuestro paso por la tierra sea feliz, seguro, fecundo.

Maite Lequerica

El sentido del dolor

Estoy atrapado en el dolor; estoy viviendo la experiencia de un dolor humanamente sin sentido:el médico me dijo: Usted lo que tiene que hacer es pedir a Dios: bueno está que me muera, pero no me deje tonto. En definitiva, la única salida es salir; pero esto es llegar. Hoy comprendo al no creyente sin salida:al suicida para acabar en nada, ¿qué sentido tiene vivir más en el dolor? Por ello, Tú, Señor, eres mi única salida. Tú eres el único sentido del dolor. ¡Tú eres, pues, la esperanza!

Ahora, por la fe, yo siento, experimento, que yo no salgo a la nada, sino que llego a la vida. Y la vida temporal, el sufrimiento mismo, tiene sentido, y la muerte es experiencia de resurrección.¡Gracias, Jesús; gracias, Dios mío!

Así pues, en tus manos encomiendo mi espíritu y el dolor Te lo ofrezco, en Cristo, por los que no creen, por los que, por ello, pueden morir desesperados.

Cayetano Hernández

 

Rectificación

En el texto de La voz del cardenal arzobispo del pasado número (nº 185, p. 11) hay dos errores que es preciso rectificar: Al final del primer apartado, donde dice «querer hacer realidad un ideal ético-social, hoy por hoy público», debe decir: «...hoy por hoy utópico». Y en el último párrafo, tras la expresión «en las tareas de la misión interior» debe añadirse: «en medio del pueblo y de la sociedad españoles; y en las de la misión exterior», cuya continuación ya es correcta: «tomando parte...»

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