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El Año Jubilar (29 de noviembre de 1998 a 28 de noviembre de 1999), celebrado en el santuario mariano de Cubas, no sólo miraba hacia el pasado para hacer memoria de los 550 años de las apariciones de la Virgen que dieron origen al santuario y monasterio de Santa María de la Cruz -las más documentadas de toda la historia de España, como escribe William A. Christian, Jr.- y para hacer memoria de una presencia continuada de la vida contemplativa en este lugar, en la que sobresale la figura carismática de la santa Juana, sino que, sobre todo, miraba al futuro. Quería ser una preparación espiritual para celebrar gozosa y dignamente el Jubileo del año 2000 del nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo.
¿Cuál es el balance espiritual de este año? Santa María de la Cruz dijo a Inés Martínez: Te mando que digas a todas las gentes que se confiesen e aderecen sus ánimas. Es la llamada a la reconciliación con Dios, al cambio de vida, a aderezar, es decir, encaminar, componer, hermosear, disponer, preparar nuestras almas, mediante el sacramento de la confesión. Bien lo han entendido los miles de peregrinos que han descubierto con sorpresa este santuario mariano a las puertas de Madrid. Y ¡qué actual el mensaje de la Virgen, cuando nos invita a recuperar la confesión! La puerta sigue abierta. No habrá clausura de este Año Jubilar, porque el santuario ha sido designado como lugar de peregrinación de la diócesis de Getafe en el Jubileo del Año 2000. Como ha escrito el Papa Juan Pablo II: La alegría jubilar no sería completa si la mirada no se dirigiese a Aquella que, obedeciendo totalmente al Padre, engendró para nosotros en la carne al Hijo de Dios. Lo más importante de un Año Jubilar son los peregrinos. Su afluencia ha sido verdaderamente grande y procedente de los más diversos lugares, preferentemente de las provincias de Madrid y Toledo, pero también de Ciudad Real, Cuenca, Ávila, Orense o Murcia (desde la ciudad de Cartagena han llegado grupos de peregrinos en tres ocasiones). Familias o pequeños grupos han llegado de todos los puntos de la geografía española: desde Granada o Jaén hasta Mallorca, desde Valladolid o Palencia hasta las provincias extremeñas. Más aún ha sorprendido que hayan venido, por tres veces, grupos de peregrinos desde Francia; también han llegado grupos desde Alemania, Suiza e incluso desde Canadá. Y sería muy largo de enumerar las asociaciones, hermandades y cofradías, grupos apostólicos y movimientos que han acudido en peregrinación: Acción Católica, Congregaciones Marianas, Adoración Nocturna, Legión de María, Peregrinos de la Iglesia, Asociación de Viudas, grupos de Confirmación, Residencias de Ancianos y un largo etcétera. En este Año Jubilar se ha reimpreso Cubas, desconocido Lourdes junto a Madrid, del padre Urrutia, S.J., sobre las apariciones de Santa María de la Cruz, en 1449; y se han publicado: Mujer, predicadora y párroco: la santa Juana, sugestiva biografía escrita por sor María Victoria Treviño, en la BAC; y El Conhorte: Sermones de una mujer. La santa Juana 1481-1534, con estudio introductorio de Inocente García de Andrés, editado por la Fundación Universitaria Española. A las puertas del año 2000 se ha recuperado para la espiritualidad, la predicación de una mujer excepcional del siglo XVI. Inocente García de Andrés |
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Celebración inaugural en el templo restaurado de Cabanillas de la Sierra. La restauración exterior e interior ha sido proyectada desinteresadamente por el arquitecto Emilio de Guzmán Castro, y las pinturas murales han sido proyectadas y realizadas por Carlos Montayo Alonso, también de forma altruista. Los gastos para la ejecución de estas obras han sido sufragados en su mayor parte por los feligreses, y contando con ayudas de la Comunidad de Madrid y del Arzobispado.
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