RetrocesoA&ONº 184/28-X-1999SumarioUsted tiene la palabraContinuar
CARTAS AL DIRECTOR
Sobre Angola

Quiero agradecerle encarecidamente la atención prestada por Alfa y Omega a los dolorosos problemas de mi país. Olvidar las cosas es contribuir a que no se resuelvan; pero no se contribuye a su arreglo si se refieren y cuentan de modo inexacto, al menos en algunos extremos relevantes.

No es cierto que los parlamentarios de UNITA hayan sido desposeídos de sus escaños. Están los parlamentarios donde estaban, y en sus respectivas carteras ministeriales, jefaturas departamentales, y correspondientes embajadas, continúan también sus correligionarios, designados para tales responsabilidades en riguroso cumplimiento, por parte de mi Gobierno, de los Protocolos de Lusaka.

La justicia salomónica -ambos contendientes son culpables de las desgracias de Angola- puede resultar, como es este caso, la mayor de las injusticias. Las resoluciones de la ONU, en su totalidad, son condenatorias de la UNITA residual de Jonás Savimbi.

Entiendo y aplaudo que lo eclesial permanezca al margen de conflictos como el que padece mi país, no tomando parte por nadie; aunque enjuiciar a unos y a otros con el mismo rasero, pese a sus flagrantes diferencias, puede suponer una forma voluntaria de parcialidad.

Ramiro Barreira
Agregado de Prensa
de la Embajada de Angola en España

N. de la R.: Lamentamos no poder estar de acuerdo con la puntualización expresada en esta carta. Según nuestras fuentes, a principios de septiembre de 1998, el Presidente José Eduardo Dos Santos promulgó un decreto por el que los parlamentarios de UNITA, que participaban en el Gobierno para la Unión Nacional y la Asamblea Nacional, fueron suspendidos, mientras que se establecían contactos con un ala escindida de UNITA, llamada UNITA Renovada, que sí permanece en el Gobierno, como manifiesta esta carta. Todos estos datos, además de ser confirmados por los corresponsales de periódicos europeos en África, se recogen en el Informe Anual 1998 de Amnistía Internacional sobre Angola. El que el Gobierno de Angola considere que la verdadera UNITA es la Renovada y no la de Jonás Savimbi es explicable como estrategia política, pero puede no ajustarse a los hechos, ya que la ansiada paz aún no se ha logrado en Angola.

Porque no tienen voto

Los dirigentes del PP han considerado muy positivo el reconocimiento público que de su homosexualidad ha hecho un diputado socialista catalán. El hecho no tendría mayor trascendencia (realmente, importa más bien poco) si no fuera porque ningún dirigente del partido gobernante ha querido pronunciarse (y se les ha preguntado sobre el asunto) sobre la sentencia del Tribunal Constitucional que desestima el recurso contra la Ley de Reproducción Asistida, recurso presentado por el señor Trillo y una serie de diputados populares hace diez años. La sentencia deja al embrión humano más desprotegido que un galápago (es decir, una especie en extinción), pero no es políticamente correcto pronunciarse sobre los derechos de los nascituri. Después de todo, ni tienen voz ni tienen voto.

Teresa García-Noblejas

La moqueta y el sillón

Dónde están los políticos católicos del Partido Popular, del Gobierno, de las Cortes? Que salgan del armario. No cabe mayor cobardía que quienes son públicamente reconocidos como católicos no digan nada de nada ante las continuas agresiones que el Gobierno de la nación regala a la familia, llegando en algún caso a manifestarse públicamente a favor de dichas medidas.¿Tienen miedo a no salir en la foto?

Obsesionados con el centro reformista han olvidado sus ideas y creencias, y esto es lo más miserable que le puede ocurrir a un hombre. Con sus silencios culpables están dando escándalo y han conseguido que muchos que les han votado durante los últimos 18 años votaran en blanco en las últimas elecciones.

Se amparan en la tolerancia cuando lo único que defienden es la moqueta y el sillón. Para ser tolerante, ante todo hay que ser leal a unos principios, es decir, coherentes, salvo que se parta del principio de que la moral privada y la moral pública puedan ir cada una por su lado, llegando a poder ser hasta contradictorias de manera que, si tal contradicción se admite, desde ese momento, lo que hasta ahora se conocía como incoherencia pase a denominarse actuaciones políticamente correctas.

Aníbal Cuevas

La dictadura de los medios de comunicación

La verdad es que hemos oído hasta la saciedad de las dictaduras, o mejor, de lo malo de las dictaduras militares, dictaduras fascistas, dictaduras comunistas y dictaduras de cualquier individuo.

Pero nunca se ha hablado de la dictadura que supone el que los omnipotentes medios de comunicación estén en la mano de una sola persona o de un grupo; porque son capaces de machacarnos con la información hasta el punto de volvernos los sesos agua e influir en unas elecciones, para llevar el agua a su molino; y que la gente humilde, el pueblo llano, vote contra lo que le conviene, o sea, como en cualquier dictadura. No puedo pasar por alto lo que han hecho con el señor Gómez de Liaño, pues eso demuestra que está politizada la justicia, y eso no es justo.

Pedro Galindo Sanz